jueves, 25 de noviembre de 2010

APOLOGÉTICA: La Inquisición, un poco de historia

Aπολογία
Por Javier Lugo

Una de las cosas favoritas para cierto público es tocar el tema de la inquisición, tomando la historia de esta misma a medias, o sea, observando lo que les conviene. Vamos a tratar este tema desde el punto de vista de la época en que pasó, es imposible juzgar algo pasado con la mentalidad que hoy tiene el mundo, porque así haremos un mal juicio, mi intención es mostrar la verdad completa, pero no pretendo quitar del error que cometió en ese tiempo la Iglesia y el estado, error por el cual, hace 10 años, en el marco del Jubileo del año 2000 el papa Juan Pablo II ha pedido perdón en nombre de la Iglesia de aquel tiempo, error en el que también cayeron los protestantes y no han pedido perdón aun.

“pido que en este año de misericordia la Iglesia, fuerte por la santidad que recibe de su Señor, se ponga de rodillas ante Dios e implore el perdón por los pecados pasados y presentes de sus hijos"[1]




Un poco de Historia

La Inquisición se constituyó hasta 1231, con los estatutos Excommunicamus del papa Gregorio IX. Con ellos el papa redujo la responsabilidad de los obispos en materia de ortodoxia, sometió a los inquisidores bajo la jurisdicción del pontificado, y estableció severos castigos. La inquisición fue una institución judicial creada por el pontificado en la edad media, con la misión de localizar, procesar y sentenciar a las personas culpables de herejía. En la Iglesia primitiva la pena habitual por herejía era la excomunión. Cuando los emperadores comenzaron a reconocer al cristianismo como religión, los herejes empezaron a ser considerados enemigos del Estado, sobre todo cuando habían provocado violencia y alteraciones del orden público. San Agustín aprobó con reservas la acción del Estado contra los herejes, aunque la Iglesia en general desaprobó la coacción y los castigos físicos.[2]

De aquí debemos partir para hablar del tema. Cuando Constantino dio libertad de culto, y después comenzó a profesar la fe cristiana, el estado llegó a convertirse casi en su totalidad al cristianismo expandiéndose por toda Europa, cuando surgía una herejía ya no solo era ir en contra de la Iglesia, sino que también era ir en contra de lo que se llamaba el “sacro imperio romano”, o sea el gobierno, las herejías se castigaban en ese entonces con la excomunión o con castigos leves o humillaciones, pero no por la Iglesia. Siglos más tarde, el papa Gregorio IX instituyó el tribunal de la inquisición, en el cual se procesaba y sometía al hereje, por medio de la violencia o la humillación, con el fin de retirar sus herejías, blasfemias, delitos o brujerías. Cuando un hereje cometía divisiones, la mayoría de las veces provocaba tumultos en la población, este, por blasfemias, delitos o satanismo, podía ser condenado a la muerte si no se arrepentía, pero todo arrepentido no era sometido a castigos sino que solamente se hacía el acto de fe públicamente.

La mentalidad de la Época

Es preciso meternos a la mentalidad de la época para dar un punto de vista certero de lo que se pensó en ese momento de la inquisición ¿Por qué digo que es preciso hacerlo? En aquel entonces no se pensaba que lo que la Iglesia y el estado hacían estaba mal, hubiera sido un escándalo mundial como lo quieren hacer el día de hoy las sectas protestantes, el ejemplo de antes es el mismo de hoy, en aquel entonces llegaba la tranquilidad al pueblo cuando se procesaba a una persona que divulgaba herejías, asesinaba en serie, practicaba la brujería y otras cosas, así como hoy, cuando agarran a un ladrón, a un asesino en serie, etc. ¿Qué siente usted? el caso es que en aquel entonces el pueblo no era muy tolerante, querían tranquilidad a la voz de ya por medio del linchamiento.[3]

La palabra inquisición, significa “investigación”, cuando el papa Gregorio IX instituyó la inquisición, no lo hizo con el fin de matar a los herejes, sino el tratar de convertirlos y evitar mas violencia en el pueblo, los cuales, muchas veces causaba división. Las penas y castigos a los culpables podría ir desde una simple procesión con una veladora en mano, que lo humillaba delante del pueblo, hasta la muerte, que en si, su ejecución en la mayoría de los casos era mas pedida por el pueblo que por la voluntad de la jerarquía de la Iglesia.

Los castigos y sentencias para los que confesaban o eran declarados culpables se pronunciaban al mismo tiempo en una ceremonia pública al final de todo el proceso. Era el “sermo generalis” o auto de fe. Los castigos podían consistir en una peregrinación, un suplicio público, una multa o cargar con una cruz. Las dos lengüetas de tela roja cosidas en el exterior de la ropa señalaban a los que habían hecho falsas acusaciones. En los casos más graves las penas eran la confiscación de propiedades o el encarcelamiento. La pena más severa que los inquisidores podían imponer era la de prisión perpetua. De esta forma la entrega por los inquisidores de un reo a las autoridades civiles, equivalía a solicitar la ejecución de esa persona.[4]

Por citar un ejemplo para darnos cuenta de que la inquisición no era como la que pasan en las películas, y que no es como los enemigos de la Iglesia lo quieren hacer ver, está el caso del escritor Antonio José da Silva que con sus escritos comenzó a causar disturbios en la gente.

Da Silva procede de una familia judía que se trasladó a Portugal en 1712. Estudió derecho en la Universidad de Coímbra. Su vida sufrió un revés por la intervención de la Inquisición, que le arrestó junto con su familia en 1726. Bajo tortura, Da Silva renunció a su fe. Una vez liberado llegó a ser un reputado abogado.[5]

Después de ser liberado, Da Silva siguió causando inquietud en los pueblos, así que se pidió su aprensión y ejecución.

Galileo Galilei que también fue procesado y quién mucho es mencionado por los hermanos separados tampoco fue ejecutado por la inquisición, ni siquiera fue torturado, Galileo murió de viejo, en el año de 1979 el papa Juan Pablo II reabrió el caso de Galileo, donde se tuvo que aceptar el error en el proceso de Galileo. Nada de que la Iglesia los torturaba y enseguida los mataba.

El papa Gregorio IX no estableció los castigos, ni condenas, eso dependía de cada pueblo, cada cual tenía sus maneras de castigar a los herejes, y cismáticos, ladrones y asesinos, brujos o blasfemos.


¿Para qué se instituyó la inquisición?

Con el fin de preservar la fe del pueblo, y la tranquilidad del mismo, la Inquisición se instituyó para poner un control en él, cada pueblo juzgaba y castigaba a los delincuentes a su modo sin un juicio justo y sin una investigación, linchaban al individuo sin darle la oportunidad del arrepentimiento, por ese motivo el papa Gregorio IX instituyó el tribunal formado por obispos, presbíteros, diáconos, monjes o bien gente importante del pueblo, el cual se encargaba de mandar a arrestar y juzgar según las leyes establecidas. Los castigos o penas capitales ya dependían de la mentalidad de cada pueblo, no era la Iglesia ni mucho menos el papa de Roma quien imponía los castigos, todos los castigos eran diferentes en cada nación.

Muchos anticatólicos de hoy, divulgan que la Iglesia al arrestarlos enseguida los torturaba y los ejecutaba por no aceptar las doctrinas de la Iglesia, lo cual es un error, puesto que al ser alguien arrestado y encontrado culpable era entregado a la autoridad civil, el proceso de la inquisición es el mismo que se utiliza en los juicios de hoy, pero con la cualidad de quedar totalmente exentos de tortura cuando se arrepentía, cuando alguien era acusado y encontrado culpable de algo grave, se podía arrepentir o en caso contrario se entregaba al estado y se condenaba a muerte según las leyes de cada pueblo o país, por representar una amenaza a la sociedad.

Eso mismo sucede el día de hoy en muchos países del mundo, les dan muerte a los delincuentes por representar un peligro para la sociedad. Hay que meternos en la mentalidad de la época, de lo contrario vamos a juzgar particularmente con el pensamiento del Siglo XXI.

La inquisición fue un fenómeno histórico, no fue propio de los cristianos, en todo el mundo ya existía, como los musulmanes, los Judíos, inclusive sociedades y religiones politeístas.

Cronología de la Inquisición


1231.- el papa Gregorio IX instituye la inquisición, para juicio y aprensión de los herejes.

1252.- el papa Inocencio autoriza la tortura como medio de la profesión de fe o retiro de herejías.

1478.- se funda la Inquisición española. Tomas de Torquemada es nombrado el gran inquisidor, quien mandó a ejecutar a casi 2000 personas (este fue el peor y no mató a millones como dicen los enemigos de la Iglesia).

1542.- se establece la inquisición romana como medio de prevenir y combatir el protestantismo.

1813.- termina la inquisición, tanto de católicos y protestantes.


Herejías perseguidas

Esta es la lista en orden alfabético de las herejías y sectas que fueron perseguidas por la Iglesia, algunas del tiempo de la inquisición. Observamos que después de la llegada de los protestantes y la libre interpretación de la Biblia algunas han resurgido.

Adamitas: siglo III al IV. Pretendían volver a la inocencia original de Adán y Eva para salvarse, desnudándose sin pena en las vías públicas.

Abelianos: adoraban a Abel el hermano de Caín, aseguraban que tenían que casarse pero no tener relaciones.

Adesenarios: siglo V al VIII. Discutían que Jesús no estaba en la Eucaristía, consideraban que estaba arriba, o abajo, o alrededor del pan que consagraba el sacerdote. Algo realmente infantil.

Afrontados: consideraban para la salvación marcarse una cruz con hierro candente en la frente, mal interpretando el libro del Apocalipsis en 7,3.

Agarenianos: negaron los cuatro evangelios, y tomaron el Corán, admitían que Dios no pudo tener hijos porque no tuvo diosa para procrear.

Andronicianos: consideraban a la mujer como una creación de Dios y del diablo, de Dios de la cintura para arriba y del diablo de la cintura para abajo.

Adopcionistas: Siglo III. Negaban la divinidad de Cristo, por lo tanto era un simple ser humano elegido como mensajero de Dios a los 30 años de edad.

Antitrinitaristas: Siglo V y VI. Negaban la trinidad de Dios, enseñaban que Cristo era un hombre dios. Hoy también parecidos a los testigos de Jehová y la luz del Mundo, y los mormones.

Arrianistas: Siglo II al IV. Negaban la divinidad de Cristo, mencionando que era un ser creado por Yahvé antes del mundo. Hoy los Testigos de Jehová parecen haber renacido esta idea tomando en cuenta ciertos pasajes de la Biblia, sin tomar en cuenta lo que condenaban los primeros cristianos.

Barbelonitas: Siglo IV. Afirmaban que Dios había tenido hijas.

Bogomistas: Siglo X. Enseñaban que Dios había creado los cielos, y el diablo había creado la tierra. Los hombres de Dios serían elevados al cielo como rescate.

Cátaros: Siglo XII. Divulgaban que Cristo fue un espíritu en un cuerpo, que nos enseñó a liberarnos del mal y las tentaciones de Satanás.

Docetitas: Siglo I. Afirmaban que Cristo era sólo divino, que no era verdadero hombre, sino puro Dios.

Donatistas: Siglo IV. Afirmaban que la Iglesia era un amarre, profanaban los 7 sacramentos de la Iglesia administrándolos ellos por si mismos, sin ninguna orden de la Iglesia por medio de la imposición de las manos.

Ebionitas: Siglo I al II. Decían que Jesús era un hombre cualquiera, hasta el día de su bautismo, donde descendió a él un ángel llamado Cristo, quien lo convirtió en profeta. Los Ebionitas eran judaizantes, enemigos de la Iglesia.

Lolardos: Siglo XIV. Seguidores de la doctrina de John de Wycliff, entre otras cosas sostenían la predestinación y el todo es Dios (panteísmo), también defendían que Satanás por la misericordia de Dios iba a regresar al cielo.

Maniqueísmo: Siglo II al V. consideraban a Maní como un profeta, como Buda, Jesús, y otros profetas, defendían que había una guerra constante entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad, la carne y el alma, prohibían el matrimonio a todo adepto.

Marcionistas: Siglo II al III. Decía que el Dios de lo que conocemos como antiguo testamento, no era el mismo del que hablaban los cristianos.

Modalistas: Siglo III. Creían que la trinidad de Dios, no era como lo divulgaban los cristianos, sino funciones de Dios, función de Padre, función de Hijo y función de Espíritu Santo, no tres personas en un solo Dios, sino tres funciones o manifestaciones de Dios.

Monarquianistas: Siglo II. Creían que Jesús fue adoptado por Dios, al momento del bautismo.

Monofisitas: Siglo IV. Creían que Cristo era un ser sólo divino, y al ser sólo divino, no sufrió en la Cruz.

Monotelitas: Siglo VII. Creían que Cristo tenía dos naturalezas, pero que usaba según su voluntad cada una según la situación que se le presentaba en la vida.

Montanistas: Siglo II y III. Consideraban que el Espíritu Santo se comunicaba con ellos y daban profecías sobre todo de la segunda venida de Cristo. Estas afirmaciones las hacen ciertas gentes para engañar hoy en día a los más ignorantes. A este grupo se le unió Tertuliano, después de haber sido un gran apologista de la doctrina Católica.

Ofitas: Siglo XI. Consideraban a la serpiente como un ser lleno de sabiduría, al cual adoraban. Entre otras cosas, muchos sabían que adoraban al chamuco, llegando al grado de secta satánica.

Quietistas: Siglo XII. Ponían énfasis en la actividad mental para llegar a alcanzar la unión con Dios.

Tetradistas: fueron antitrinitarios, y alegaban que Dios estaba formado por cuatro dioses.

Valdenses: XII – hasta la fecha. Consideran el renunciar a las riquezas y propiedades, el indispensable estudio y lectura de la Biblia para alcanzar la salvación.


Algunos Mitos Grandotes

-La inquisición mató a millones de personas por no aceptar sus creencias.

En primer lugar, no fueron nunca millones, sino miles, y no muchos miles, y como vimos no era propio de la Iglesia condenarlos, sino entregarlos a la autoridad civil cuando no había mas remedio en su conversión o a retractarse. Por ejemplo, los datos registrados de la Inquisición en América fueron en promedio de una ejecución por año. La Iglesia no arrestaba al que no aceptara sus creencias, sino a los bautizados que se hicieron blasfemos y herejes, y a los no bautizados divulgadores de herejías entre los bautizados, quienes ponían en peligro la fe de los demás fieles del pueblo.




-La inquisición es una señal de que la Iglesia Católica no es de Cristo.

La autenticidad no se pierde por los errores, pues Jesucristo dejó la Iglesia a los hombres, los cuales somos pecadores y nos equivocamos. El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra. ¿Uno por pecar, dejará de ser hijo de Dios? recordemos que los protestantes también tuvieron su inquisición, que adelante vamos a tratar, entonces ninguna Iglesia es de Cristo.


-La Iglesia gracias a su inquisición mató a muchos indígenas en la conquista.

Totalmente falso, los indígenas estaban exentos de ser procesados, las matanzas de culturas indígenas en América no fueron de parte de la Iglesia, sino de los conquistadores, que aunque fueran católicos, dudo que llevaran una vida de santidad, ya que su importancia era el poder y las riquezas.


-¿Por qué repiten los católicos que la Iglesia es santa si tuvo su inquisición?

Nadie ha dicho que la Iglesia sea santa porque los católicos seamos santos, todos somos pecadores. Esto es una mal interpretación. La Iglesia es Santa porque su fundador es Santo, y san Pablo lo dijo, porque Cristo se entregó a ella para santificarla y la hizo Santa (Ef 5,25-27), y no solo eso, sino también la Iglesia es Madre (Ga 4,26).


La Inquisición Protestante

Ahora nos toca a nosotros tocar este tema, para darnos cuenta de que católicos y protestantes caímos en los mismos errores.

Cuando fue el apogeo de la reforma protestante en el siglo XVI, surgió una gran inestabilidad en toda Europa, al momento en que Calvino decidió separarse, al Igual que Martín Lutero, hubo una gran rebelión contra cristianos católicos, a quienes se les llamaba “papistas” estos al no aceptar convertirse a las ideas de Calvino o Lutero, eran sometidos con violencia.



…A menudo, los cristianos disidentes (católicos que no aceptaron las ideas de Calvino) eran expulsados de la ciudad e incluso se llevaron a cabo numerosas ejecuciones, entre ellas la de Miguel Servet (científico). Tras ser capturado y acusado de hereje (por su negación de la doctrina de la Santísima Trinidad), este médico y teólogo católico español fue sentenciado a morir en la hoguera con la anuencia y aprobación de Calvino (aunque éste recomendó la decapitación como sistema de ejecución).

Además de sus profundas convicciones religiosas, sirvieron para condenarlo, sus estudios y teorías sobre el sistema circulatorio humano (que Calvino reprobaba).[6]

Este fue Juan Calvino el reformador protestante, defensor junto con Martín Lutero de las doctrinas de “sola fe” y “sola escritura”.




También con el nacimiento de la Iglesia de Inglaterra, (anglicanos) se produjeron muchísimas matanzas a católicos, esto debido al establecimiento al igual que los calvinistas, de una institución particular, no solo para arremeter contra los herejes, sino también contra los católicos “papistas” que no la debían ni la temían, esto sucedió sobre todo cuando gobernó la reina Isabel I.

En 1563 se aprobaron los llamados Treinta y nueve artículos, que definían los dogmas de la Iglesia anglicana, muy próximos al catolicismo. Durante todo el reinado de Isabel I, católicos y puritanos fueron perseguidos. [7]

Lo anterior nos narra a la reina Isabel de Inglaterra, líder anglicana que mandó matar miles de gentes durante su reinado más de lo que fue el llamado “gran inquisidor” español Tomas de Torquemada, eso no fue una masacre, sino exterminio de católicos ingleses de los que hoy pocos protestantes se quieren acordar.[8]

En Estados Unidos, cuando ya el protestantismo histórico estaba establecido en esa zona, hubo una gran “casería de brujas” donde se ejecutaron a muchísimas mujeres inocentes durante tres siglos, por parte de presbiterianos, metodistas, bautistas, luteranos, calvinistas y demás grupos que surgirían del cisma protestante.

Hoy en día me preguntan los hermanos separados: ¿Y yo qué tengo que ver con estos tipos y sus Iglesias? Yo digo que es deshonesto negar a los padres del protestantismo cuando hoy los evangélicos, pentecostales, bautistas y demás han defendido y sostenido las doctrinas que surgieron de ellos, y de donde han salido ellos mismos. La amnesia es una enfermedad que hoy día muchos protestantes quieren padecer. Pero la verdad no se puede tapar ante los hechos, pues el error de perseguir a los herejes y avasallar la libertad de creer lo que se quiera, fue tanto de cristianos católicos, como de cristianos protestantes.


Conclusión

Vimos pues, que la inquisición no fue lo que los enemigos de la Iglesia quisieran que fuera, no niego que donde hay poder, hay siempre abusos, inclusive el mismo odio que entre comunidad se levantaba falsos y hacían que personas inocentes fueran castigadas, pero no nos corresponde a nosotros juzgar, sino poner los hechos de manifiesto, con verdad y objetividad, porque tanto católicos como los protestantes tuvimos este error, el querer atacar a la Iglesia con este tema es simplemente ser un ignorante o padecer de amnesia voluntaria.

El investigar en la historia, es algo que cambia la manera de pensar, pues pasan películas y venden libros aberrantes, o dibujitos hechos por los hermanos separados como el mostrado anteriormente, que nada tienen que ver con lo que fue la realidad, se que fue malo el paso de la inquisición, pero gracias a Dios ya estamos en otros tiempos, pero desgraciadamente ahora muchas sectas protestantes utilizan como medio de engaño, para a toda costa impedir que la gente con mente mas abierta y no fanatizada, pueda volver a la autentica fe.


“No podemos juzgar algo pasado con la mentalidad del Siglo XXI.”


[1] Juan Pablo II - jubileo año 2000.
[2] Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993-2009 Microsoft Corporation.
[3] Hoy en día ¿Cuántas veces no hemos escuchado que en tal pueblo por poco linchan a un ladrón si no es porque llegó el párroco a tiempo?
[4] Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993-2009 Microsoft Corporation.
[5] Ibid.
[6] Ibid.
[7] Ibid.
[8] William Cobbet, “historia de la reforma protestante”. Este escritor es protestante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada